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Los trofeos que han vivido su 'vía crucis' en el fútbol

Algunos han sido víctimas de la emotiva celebración de sus ganadores, de robos o de destrucción. El título del Real Madrid en la Copa del Rey será recordado por muchos en el mundo porque lo hizo frente a un enconado rival como el Barcelona y porque lo hizo 18 años después de una larga sequía.

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Sin embargo, un hecho anecdótico acompañará la victoria en la memoria de los fanáticos del mundo: el bus del equipo aplastó el trofeo durante la celebración en La Cibeles, tradicional zona de Madrid. Sergio Ramos la dejó caer y todo el peso del automóvil destrozó en 10 partes la Copa.

Sin embargo, esta no es la primera vez que un trofeo sufre una inclemencia o descuido y de ello hay varios casos que merecen ser recordados pues, como la Copa del Rey sufrió un vía crucis adelantado el pasado miércoles, otras también lo han padecido.

El caso más recordado en Colombia fue el que se dio en la Copa Libertadores que ganó el Once Caldas en el 2004. El equipo blanco recibió en el estadio Palogrande de Manizales el trofeo, que pasó entre las manos de los jugadores hasta que llegó a las del delantero Herly Alcazar, a quien desafortunadamente se le rompió tras un sacudón emotivo durante la vuelta olímpica.

Incluso, cuentan que, a pesar de la reparación, sufrió modificaciones con respecto y que el jugador del segundo trofeo terminó pateando el balón con una pierna diferente a la que lo hacía en el original.

Otro caso fue el recientemente revelado acerca del Balón de Oro que recibió Diego Armando Maradona por ser el mejor en México-86 y que terminó fundido en lingotes.

La versión, que dio a conocer informa el diario italiano "Corriere della Sera", es de un ex capo de la mafia napolitana, Salvatore Lo Russo. Uno de los padrinos de la Camorra, como es conocida esa mafia, dijo que el premio que obtuvo el astro en el Mundial de México-86 fue hurtado en el asalto al Banco de Nápoles en 1989, donde el jugador lo tenía guardado.

Lo Russo, que habló del tema en un interrogatorio por tráfico de drogas, explicó que  antes le había ayudado al ídolo de Nápoles a recuperar otras pertenencias como relojes, que también le habían quitado en esa ciudad. Sin embargo, explicó que fue imposible hacerlo con el trofeo porque "no llegó a tiempo": ya estaba convertido en lingotes.

Un final más feliz tuvo la Copa de Mundo Jules Rimet, que se entregó al campeón de cada Mundial hasta 1970, cuando Brasil se coronó como el mejor del planeta de la mano de Pelé. No obstante, cuatro años antes, estuvo perdida antes del inicio del certamen en Inglaterra en 1966.

La Copa fue robada el 20 de marzo de 1966, cuatro meses antes del Mundial. El hurto generó revuelo y la Policía recibió una petición de rescate de 15 mil libras esterlinas, pero cuando se arrestó al culpable resultó ser un impostor. Sin embargo, eso no fue obstáculo para Pickles, un perro, la encontrara envuelta en papel periódico, en un acto de suerte mientras lo paseaba su amo.

El hallazgo convirtió al perro en ídolo, a tal punto que tuvo un palco especial para ver los partidos del Mundial y fue invitado al banquete luego de que Inglaterra se coronó campeón. La Copa tuvo mejor suerte que el can, que lamentablemente murió de asfixia en 1967 mientras perseguía un gato.

Por eso, la Copa del Rey, que ya es reparada por joyeros en España, ya entró a la historio como uno de los trofeos que, a pesar de ser un símbolo de victoria, fue víctima del descuido.

(fuente: ÓSKAR ORTIZ ECHEVERRÍA- REDACTOR DE EL TIEMPO www.eltiempo.com)

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