Ojo: la televisión embaraza - Pasto - PastoRumba.com
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tvUna reciente investigación señala que las tasas de adolescentes embarazadas son más altas entre las que ven programas de televisión con cierto contenido sexual. Hay por ahí un estudio de Sofres que asegura que, con esto de la crisis, se han disparado los índices de consumo de televisión, sobre todo entre la clase media-baja, los mayores de 45 años y las mujeres. De un tiempo a esta parte, cada telespectador pasa una media de 220 minutos diarios ante la caja tonta. Casi todos sabemos cuáles son los efectos positivos (diversión inmediata y barata, combustión espontánea de horas, agradable narcosis) y negativos (flacidez física y espiritual, colesterolemia, baja autoestima) del abuso de rayos catódicos. Lo que, hasta ahora, no sabíamos es que el malvado televisor también puede llegar a embarazar adolescentes.

El caso es que se acaba de publicar un estudio en el número de noviembre de la revista Pediatrics, basado en una encuesta realizada telefónicamente entre 2.003 adolescentes de ambos sexos de entre 12 y 17 años que fueron entrevistados a lo largo de cuatro años. El resultado del sondeo revela que las tasas de adolescentes embarazadas son un 50% más altas entre aquellas que ven programas de televisión con "cierto contenido sexual". La responsable del estudio, Anita Chandra (científica conductual de Rand Corporation) ha destacado el hecho de que "este es el primer estudio que relaciona hábitos televisivos con embarazo adolescente".

Cuando el estudio dice "cierto contenido sexual" no se refiere a la porno de Canal +, sino a series como Sexo en Nueva York, llenas de personajes que pronuncian diálogos y hacen gala de comportamientos erótico-festivos, que calan hondo en las volubles mentes adolescentes. Al parecer, las teens que suelen ver este tipo de programas tienen el doble de posibilidades de quedarse encinta durante los siguientes tres años que aquellas que prefieren espacios más "limpios", independientemente de la educación paterna que reciban, de su estructura familiar o de sus calificaciones escolares.

58 embarazadas y 33 "embarazadores" adolescentes

En otras páginas del informe se describe cómo ver muchos programas de contenido erótico en televisión puede impulsar a los jóvenes a participar en actividades sexuales a una edad más baja. Según Anita Chandra, lo malo de esto no es el sexo en sí mismo, sino que muchos de estos programas de televisión destacan los aspectos placenteros y positivos del sexo por encima de los riesgos que conllevan las relaciones carnales sin protección: “Estos jóvenes se están enfrentando a contenidos para adultos cuando aún no están listos para tomar decisiones responsables e informadas”, dice la investigadora.

Entre los programas que más veían los menores consultados destacaban el ya mentado Sexo en nueva York, Friends o Aquellos maravillosos 70. La mayoría de los embarazos son fruto de relaciones entre jóvenes que veían estos programas habitualmente, a juzgar por los hábitos televisivos confesados por 58 muchachas embarazadas y también por 33 chicos que dejaron embarazada a alguna de esas muchachas.

Al hilo de este estudio, el psicólogo David Walsh, presidente del National Institute on Media and the Family, citó un dato a tener en cuenta: sólo un 19% de los chavales hablan abiertamente de sexo con sus padres y profesores. "Si a un joven no le das una educación sexual correcta, su única referencia son los programas de televisión, donde el sexo se pinta como algo frívolo que hace la gente guay", dice Walsh; y añade: "La clave no está sólo en vigilar lo que ven, sino en hablar con los niños de sexo antes de que lleguen a la adolescencia y sea demasiado tarde".