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Preocupa la salud de Charly García, un profesional del escándalo

ImageEl músico argentino Charly García ha engrosado su vasta lista de escándalos públicos con un nuevo incidente en un hotel del interior del país, lo que ha derivado en su hospitalización en una unidad de cuidados intensivos y en una honda preocupación por su salud entre sus allegados. Como para reforzar la definición que recientemente ensayó sobre sí mismo, cuando dijo ser "el mayor profesional del escándalo" del país, el rockero volvió este lunes a dar la nota en la provincia de Mendoza, donde en 2000 protagonizó uno de sus más recordados desaguisados: lanzarse a la piscina de un hotel desde el noveno piso.
Aquella vez, la locura de "Charly" llegó incluso a dibujar una sonrisa en aquellos que le adoran y consideran un mito viviente del rock argentino, igual que años antes al ser detenido, también en Mendoza, por bajarse los pantalones en un concierto.

Hoy, esos mismos observan preocupados la penosa realidad del músico, quien después de destrozar dos habitaciones del hotel donde se alojaba con la ayuda de un extintor de incendios, debió ser atado a una camilla para ser trasladado -vociferando insultos- a un hospital y desde allí a un psiquiátrico.

"Todavía se siente un intenso olor a alcohol" en su habitación, relató Alberto Duccio, encargado del hotel. "Destrozó todo lo que encontró en su camino", apuntó.

Versiones periodísticas indican que la crisis nerviosa de Charly García se desató después de una discusión con uno de sus colaboradores, en el marco de una gira por esa provincia del oeste argentino y su vecina San Juan.

"García sufrió un cuadro de excitación psicomotriz sumamente agresiva como consecuencia del consumo de drogas, alcohol u otras sustancias", señaló uno de los médicos que le atendió, antes de sugerir un "tratamiento psiquiátrico intensivo".

Para muchos, "Charly", o Carlos Alberto García Moreno, es el músico más importante de la historia del rock argentino.

Nació en octubre de 1951 en el barrio porteño de Caballito, en el seno de una familia acomodada y fruto del matrimonio entre el arquitecto y físico-matemático Carlos García y la productora musical Carmen Moreno.

Cuando cumplió tres años y después de recibir su juguete más preciado, un pequeño piano, sus padres descubrieron que tenía un oído musical fuera de lo normal.

Más tarde comenzaría a tomar lecciones de piano y a los 12 años ya era profesor de teoría y solfeo.

El piano también supuso un instrumento de escape en una época que el propio "Charly" recuerda como angustiante y detonante de una enfermedad (vitiligo) que le dejó blanca parte de su cara.

"¿Por qué tengo el bigote bicolor? Porque mamá y papá se fueron muy lejos, los extrañé mucho y me salió el bigote así. No fue un antojo, fue el extrañar. Tenía dos años y 32 mucamas", dijo alguna vez al recordar un viaje a Europa de sus padres que le provocó trastornos nerviosos.

Su virtuosismo con el piano llevó a Carlos y a Carmen a imaginar un futuro de concertista para su hijo, que en 1964 se topó con los Beatles y con quien sería su ídolo máximo, John Lennon.

En el aula de música de su escuela conoció a Carlos Alberto Mestre (Nito Mestre), con quien daría vida a Sui Generis, un grupo que con el tiempo se convertiría en el más popular del rock argentino.

Charly García supo después integrar otros grupos, como Porsuigieco y La Máquina de Hacer Pájaros, aunque el "sumun" de su talento, según los entendidos, llegó con Serú Girán, una banda que reunía a los mejores músicos de la época y que llegó a ser definida como "los Beatles argentinos".

El compositor de "Yendo de la cama al living", "Los dinosaurios" y "No voy en tren", entre otros, comenzó su etapa como solista en 1982 y desde entonces alternó épocas de gran éxito con otras en las que se convirtió en noticia más por sus escándalos y adicciones que por su música.

Abandono de recitales rompiendo instrumentos por la mala calidad del sonido, retrasos en sus conciertos o agresiones a periodistas y fotógrafos se han convertido en los últimos tiempos en moneda corriente en la vida del creador del eslogan "Say no more".

Quienes ya no le soportan afirman que sus extravagancias y sus excesos han pasado factura no sólo a su salud sino también a su música.

Quienes le aman y le justifican todo no se cansan de elogiar su inigualable talento y rezan para que el del sábado no haya sido su último concierto. (Fuente www.caracol.com.co)

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