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Un museo que exhibe cosas macabras es uno de los atractivos de la capital de Tailandia

museo En este lugar se pueden encontrar desde cadáveres de asesinos hasta fetos deformados. Momias de asesinos ejecutados, fetos con malformaciones y órganos conservados en formol son algunas de las atracciones de un macabro museo tailandés, visitado por estudiantes y turistas como si se tratara de una casa del terror. Este fascinante y siniestro lugar, montado por el departamento de medicina forense del Hospital Siriraj, está situado en el corazón de Bangkok, a orillas del río Chao Phraya y muy cerca de algunos de los templos más bellos de Tailandia.

Uno de sus inquilinos más distinguidos es el cadáver momificado de cera de Si-Oui, un psicópata de origen chino que disfrutaba asesinando niños que luego se comía.

Esta especie de 'Hannibal Lecter' (el caníbal de la película 'El silencio de los inocentes') se alimentaba de personas "porque amaba comer órganos de humanos, no porque tuviera hambre", ilustra un texto explicativo.

Aparte de cuerpos de violadores, este museo de los horrores exhibe el vestido manchado de sangre de una víctima, llamada Nualchawee, así como el cuchillo con el que fue asesinada y su diario, escrito con letra redonda y cuidada.

No aparece en las guías

Un número creciente de extranjeros se acerca con una mezcla de morbo y repugnancia al museo, que por el momento no está incluido en los itinerarios de las guías turísticas junto a templos, palacios y mercados gastronómicos.

"Mi novia me habló de este lugar y, después de varios días visitando templos, nos decidimos a venir", explica Daniel Brown, un turista británico de 25 años.

Concebido para la instrucción de jóvenes médicos, el museo está dividido en seis partes dedicadas a patologías, medicina forense, parasitología, anatomía, historia de la ciencia tailandesa y prehistoria. La entrada cuesta 40 bats (1,34 dólares).

EFE

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